Restaurando un Mortima Super Deluxe vintage

Este verano me di algunas vueltas por rostros y mercadillos, a ver si caía algo con lo que entretenerme, ya os presenté el lote justo antes de las vacaciones.

Concretamente, de ese montón, el que protagoniza la entrada de hoy es este:

No sé mucho de la marca, salvo que es francesa y parece ser que fue creada a finales de los años 20. Se mantuvo funcionando hasta los años 70 produciendo una amplia variedad de modelos desde vestir a buceo, pero parece ser que la crisis del cuarzo acabó con ella. La empresa madre Cattin Co aún parece que opera desde Suiza, al menos tiene una web.

Produjeron sus propios calibres, sencillos y robustos por lo que parece, uno de ellos es el que monta este reloj, remonte manual y una sola joya. Pero con tantos años a sus espaldas, aún mantiene la hora. Una foto más de cerca.

Como se puede observar en las fotos el reloj está “trabajado”, lo más notable es que le falta el segundero. Afortunadamente en el mismo lote hay un reloj de bolsillo Mortima con el mismo calibre que donará el segundero a este otro abuelo.

Por lo demás el trabajo consiste en un pulido y arreglo del plexi, que venía roto. Podría buscar uno nuevo genérico pero bueno así me entretengo más, el día que me canse se lo cambio.

He pegado el trocito roto con cianocrilato y después lo he lijado todo con lijas desde el 300 al 5000, para aplicarle finalmente Poliwatch.

El segundero tuve que adaptarlo andes de acoplarlo al reloj de muñeca. Básicamente lo que hice fue cortarle dos milímetros y curvarle con mucho cuidado la punta. Se puede apreciar en las siguientes fotos como el segundero se inclina hacia el final. Es una cosa que me gusta en los relojes, esos segunderos largos y curvados.

Y eso es todo lo que puede hacer por este entrañable abuelete, os dejo un par más de fotos.